AFS funciona porque miles de familias en el mundo entero abren las puertas de sus hogares para recibir a un adolescente extranjero.  

Así comparten sus alegrías y sus pesares, sus ilusiones y sus proyectos y, de forma conjunta, aprenden a derribar las barreras que aún hoy separan a los pueblos. De esa forma acaban creando lazos de amistad que duran para toda la vida.


Conoce el mundo sin salir de tu hogar