29/3/2008 - Lazos de amistad sin fronteras en Praia América

Alejandro Martínez/ La Voz de Galicia

Jóvenes de diez países diferentes conviven este fin de semana en Nigrán.

Un mundo mejor ha comenzado ya a construirse, un lugar donde reine la igualdad y no exista la discriminación en virtud del sexo, la raza o la religión. Algún día el mundo será así.

De ello están convencidos los participantes del encuentro internacional de jóvenes que se está desarrollando durante todo el fin de semana en el Camping de Nigrán, organizado por la Asociación AFS Intercultura.

Un total de 28 adolescentes de entre 15 y 18 años de edad comparten sus experiencias y puntos de vista durante estos días en el municipio miñorano.

La mitad proceden de países tan diferentes como Groenlandia, Filipinas, Nueva Zelanda, Turquía, Islandia, Francia, Bélgica, Canadá y Estados Unidos. Todos llevan desde el inicio del curso viviendo con familias en diferentes puntos de Galicia y este fin de semana conviven en el tercero de los cuatro encuentros que organizan juntos antes de regresar a sus lugares de origen.

A ellos se les han sumado otros 14 estudiantes que el curso próximo participarán en una experiencia similar en otros países del mundo.

Actividades

Los arenales de Playa América fueron ayer el marco donde desarrollaron actividades para fomentar la cooperación y la solidaridad entre ellos, un objetivo posible a pesar de sus diferencias culturales.
“Proponemos temas ridículos o imposibles para que debatan como el ataque de un mariposa a un león, o la mejor postura para tanta gente” comenta Gracy Buenestado, una de los monitoras y voluntarias del proyecto. Las jornadas suponen para ellos una excelente oportunidad para el crecimiento personal. Así lo opina Florence, canadiense de 16 años, que reside en Vigo desde el pasado mes de septiembre.

Ece, otra joven de Turquía, llegó a Lugo hace seis meses sin saber nada de español y ya es capaz de defenderse en este idioma sin problemas. Margaret procede de Islandia y ha sacrificado un curso lectivo en su país por vivir esta experiencia. Pero para ella no ha sido un tiempo perdido tener la oportunidad de conocer un país diferente y a jóvenes de otras culturas.