21/2/2008 - La clave de la paz está en conocer el resto de las culturas

Fernando Molezun/ La Voz de Galicia

Entrevista con Gracy Buenestado. Coordinadora de AFS Intercultura de Galicia.

Sada acoge este fin de semana la celebración de la Asamblea General de AFS Intercultura, una organización internacional presente en 50 países de los cinco continentes, pionera en educación intercultural a través de programas de intercambio. Su Coordinadora en Galicia, Gracy Buenestado, ha acogido hasta la fecha a ocho estudiantes, lo que califica como “una experiencia tan enriquecedora para nosotros como para ellos”.

P. ¿Por qué se escogió Sada para la celebración de esta Asamblea?
R. Siempre hemos tenido un gran apoyo por parte del Ayuntamiento, más concretamente de la Concejalía de Cultura y del Instituto Isaac Díaz Pardo, que ha admitido en sus aulas a estudiantes AFS y también a profesores de otros países.
P. ¿Cuál es el objetivo de esta organización?
R. Buscamos promover oportunidades de aprendizaje intercultural para nuestros adolescentes que, al fin y al cabo, son el futuro y los encargados de hacer un mundo mejor.
P. ¿Y eso es posible a través de sus programas de intercambio?
R.Sesenta años de experiencia demuestran que sí . La clave de la paz está en el conocimiento del resto de las culturas. Sólo si comprendemos que somos distintos pero igual de buenos independientemente de nuestra raza, creencias o ideas, dejaremos de recriminarnos estas diferencias. Esto se consigue aprendiendo de aquel que viene a visitarnos, al tiempo que él aprende de nosotros.
P. Su labor va dirigida primordialmente a los jóvenes?
R. Los adolescentes entre 15 y 18 años son nuestra gran apuesta, pero no la única. Tenemos también programas de desarrollo social dirigidos a adultos y otro para profesores, que funcionan además como apoyo de los jóvenes acogidos. No dan clase, realmente. Ahora tenemos a dos en Nueva Zelanda y el año pasado en el Instituto de Sada estuvo precisamente un educador allí.
P. Los jóvenes se alojan, cuando van a otros países, en casas de otros socios de AFS. ¿Por cuánto tiempo?
R. Aquel que esté interesado en tener esta experiencia en el extranjero puede elegir entre programas intensivos de dos o tres meses hasta cursos completos de un año. Yo voy por el octavo estudiante que acojo. De hecho, pasan a ser uno más de casa, los terminas viendo como tus propios hijos, lo que causa cierto dolor a la hora de la despedida. De hecho, en estos momentos tengo también en casa de visita, a la estudiante que estuvo el año pasado. Se crea un vínculo muy fuerte entre la familia y los niños.
P. Y todo organizado por AFS
R. Nos ocupamos de buscar una familia de acogida, de matricular al estudiante en un centro, obtener la documentación necesaria y, por supuesto, mantenemos contacto con él durante toda su estancia.

La función de los programas en el extranjero de esta asociación dista de resumirse en meros viajes de estudio, tal y como explica Buenestado “Cuando mandamos a nuestros hijos fuera, no buscamos el simple aprendizaje de un idioma extranjero. Se trata de un proceso de formación mucho más complejo, la completa inmersión en la cultura que te acoge”
P. ¿Y da tiempo a que eso ocurra en estancias que no superan el año de duración?
R. Por supuesto. La experiencia que tenemos con los extranjeros aquí acogidos es que en tres meses se defienden perfectamente en español y son capaces de hacer exámenes con sus compañeros de clase.